viernes, 17 de febrero de 2012

Me negaron

A esta edad, la llamada plenitud de la vida de los alocados he importantes años veinte, la autosuficiencia es más que una religión a seguir. Definitivamente el estudiar y trabajar te dan aires de independencia. Nada te pasa, caminas con ángeles quienes se encargan de alejarte de lo malo y procurarte buenas escusas al momento de llegar tarde a casa. Sí, me siento así.
Una mujer equilibrada, llena de energías y talento que espera cada oportunidad para demostrarlo. Pero aún en la plácida idea de sentirme autosuficiente para lidear con lo que la vida me ponga encima, siempre es preciso de una fuerza que me ayude a seguir.
Y esa fuerza siempre la asocié a los hombres. Sí, ahi vamos otra vez con ellos.
Siempre sentí que Dios me negó el apoyo de ellos. Primero decidió, antes de nacer, que mejor sería no ver a mis abuelos. Uno murió de cancer, y el otro por un golpe determinante en la cabeza. Igual los amo.
De ahí, si bien me asignó un padre, este no cumplió ni con la mitad de los requisitos para serlo. Dicen que nadie nace aprendiendo a ser padres, pero ¿no creen que han sido suficiente 21 años para aprender algo? Con el todo iba en reversa, de mi heroe paso a ser el villano despiadado d emi vida. Pero igual siguo, igual ahí.
Y finalmente él. Ese hombre al que mi corazón escogió para amar decidió renunciar a lo nuestro y fue en busca de otros amores. Los encontró.
El punto es que por ahora esa fuerza de hombre siento que me hace falta. La dureza de un rostro que me diga lo más correcto he intente controlar a esa fiera que a veces en mi se desata. Pero mientras la unica que debe lidear con eso soy YO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario