Son inagotables sus fuerzas al menear su pequeño pero esbelto cuerpo. Su silueta, más que admirada celada, termina convenciendo al más tarado de los hombres. Ella es una chica que a primera impresión aparenta 10 años menos de los que tiene. Sus ojos, temidos por algunos, son un registro de las huellas del pasado. Una mirada impávida y hasta agotada dan muestra de lo que pesa cargar una vida así.
Ella es "Anna".
Ella nació hace 21 abriles. Luchona por naturaleza, ya que a su llegada algo le impedía vivir. Su corazón débil, desde el primer suspiro que dio, le auguraba momentos de dolor y pena: "No niña, no te toco fácil, o la luchas o a un nicho pronto te irán a visitar". Entonces Decidió que vivir era lo que quería y su corazón, a los breves minutos de salir del calor de su madre, recien comenzó a latir: "Esta viva", exclamó con alegría el doctor de turno.
Poco tuvo que luchar en adelante para estar bien, todo se lo auguraron sus padres. Era feliz, plena y absolutamente cómoda. Bendita vida!
Pero hasta lo fácil es aburrido a veces. Emprendió caminos rocosos y nublados, ya no era tan sencillo llegar a la meta. Pero había algo la ayudaba a vencerse rápido, a preferir la muerte que segir luchando. Sentimientos de tristeza, de soledad eran cosa de todos los días. Rodeada de gente y sola a la vez. Horas infernales de llanto imparable que a fin de cuentas nada solucionaban.
Un día descubrió que en sus genes llevaba una enfermedad que a la larga es tan mortal como cualquier otra enfermedad.
Depresión. No fue fácil asumirlo. Pero ya estaba ahí, y tenía que lidear con su cruel destino. Habian días en los que creia estaba curada, pero no. Su felicidad la hacían otros, y no ella misma.
Hasta que por su camino apareció un hombre de bata blanca diciendole: "dejame ayudarte", ella lo miró y le dijo: "si no me quiero ayudar yo misma ¿qué va a hacer usted?" entonces él se alejó y no hubo más oportunidad.
Alegre, por ratos, triste, todo el tiempo, pero no deja de ser una persona que espera felicidad para ella. Aunque de forma errada la asocie a otras personas, como bien lo sabe, no se atreve a ser feliz estando sola. Y así nadie la va a querer, si ella misma no se quiere.
Y esta canción define perfectamente a esta chica. Dulce pero perversa.
Joven llena de vivencias propias y ajenas que esta dispuesta a revelarlas. Historias ciertas o falsas que las contará cuando y como le plazca.
sábado, 18 de febrero de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
Me negaron
A esta edad, la llamada plenitud de la vida de los alocados he importantes años veinte, la autosuficiencia es más que una religión a seguir. Definitivamente el estudiar y trabajar te dan aires de independencia. Nada te pasa, caminas con ángeles quienes se encargan de alejarte de lo malo y procurarte buenas escusas al momento de llegar tarde a casa. Sí, me siento así.
Una mujer equilibrada, llena de energías y talento que espera cada oportunidad para demostrarlo. Pero aún en la plácida idea de sentirme autosuficiente para lidear con lo que la vida me ponga encima, siempre es preciso de una fuerza que me ayude a seguir.
Y esa fuerza siempre la asocié a los hombres. Sí, ahi vamos otra vez con ellos.
Siempre sentí que Dios me negó el apoyo de ellos. Primero decidió, antes de nacer, que mejor sería no ver a mis abuelos. Uno murió de cancer, y el otro por un golpe determinante en la cabeza. Igual los amo.
De ahí, si bien me asignó un padre, este no cumplió ni con la mitad de los requisitos para serlo. Dicen que nadie nace aprendiendo a ser padres, pero ¿no creen que han sido suficiente 21 años para aprender algo? Con el todo iba en reversa, de mi heroe paso a ser el villano despiadado d emi vida. Pero igual siguo, igual ahí.
Y finalmente él. Ese hombre al que mi corazón escogió para amar decidió renunciar a lo nuestro y fue en busca de otros amores. Los encontró.
El punto es que por ahora esa fuerza de hombre siento que me hace falta. La dureza de un rostro que me diga lo más correcto he intente controlar a esa fiera que a veces en mi se desata. Pero mientras la unica que debe lidear con eso soy YO.
Una mujer equilibrada, llena de energías y talento que espera cada oportunidad para demostrarlo. Pero aún en la plácida idea de sentirme autosuficiente para lidear con lo que la vida me ponga encima, siempre es preciso de una fuerza que me ayude a seguir.
Y esa fuerza siempre la asocié a los hombres. Sí, ahi vamos otra vez con ellos.
Siempre sentí que Dios me negó el apoyo de ellos. Primero decidió, antes de nacer, que mejor sería no ver a mis abuelos. Uno murió de cancer, y el otro por un golpe determinante en la cabeza. Igual los amo.
De ahí, si bien me asignó un padre, este no cumplió ni con la mitad de los requisitos para serlo. Dicen que nadie nace aprendiendo a ser padres, pero ¿no creen que han sido suficiente 21 años para aprender algo? Con el todo iba en reversa, de mi heroe paso a ser el villano despiadado d emi vida. Pero igual siguo, igual ahí.
Y finalmente él. Ese hombre al que mi corazón escogió para amar decidió renunciar a lo nuestro y fue en busca de otros amores. Los encontró.
El punto es que por ahora esa fuerza de hombre siento que me hace falta. La dureza de un rostro que me diga lo más correcto he intente controlar a esa fiera que a veces en mi se desata. Pero mientras la unica que debe lidear con eso soy YO.
martes, 14 de febrero de 2012
El hombre perfecto
Te amo ¿Sabías? Y es el amor más puro y bueno que alguien podría sentir por ti. Me alegro con tu alegría, me apena tu pena, y estoy ahi, aunque no lo veas.
En las noches me convierto en ángel, aullento a las pesadillas y angustias para que te dejen dormir. Me acuesto contigo para hacerte compañía y que no, no te sientas mas nunca solo.
Mi amor, mi dulce y eterno amor, hoy te hablé y correspondiste, pero a medias. A lo que me tienes acostumbrada.
Llevo años soñando contigo, con aquel momento que nos lleve a la más profunda entrega de dos labios hábidos por un beso más. Sueño que mañana reconocerás que también me amas, me pedirás perdón por el tiempo perdido y con tu más hermosa sonrisa aplacarás estos años de angustía por no tenerte.
Amor, hay días que he muerto, y lo hice porque aunque sepa como acabará esta historia me aferro a una posible "fueron felices para siempre". Yo sé que no ocurrirá, es más te lo prohibo porque temo que alguna iniciativa tuya me bloquee y deje de amarte. Eso no quiero.
Y es que te amo porque en mi mente y corazón se dibujaron tu perfecta figura sumada a una personalidad que decidí asignarte por conveniencia. Porque necesitaba creer que eras aquello por lo que un corazón día con día lucha, porque necesitaba un consuelo a el tormento de saber que la soledad llegaría a irrumpir mi vida y adueñarse de ella, porque lo necesitaba, necesite crear al hombre perfecto.
No existes, ni espero que te hayan creado, pero igual en mis horas de fantasía es maravilloso contar contigo como protagonista de mi novela. Es confuso, pero lo que si es real es que todos necesitamos amar.
En las noches me convierto en ángel, aullento a las pesadillas y angustias para que te dejen dormir. Me acuesto contigo para hacerte compañía y que no, no te sientas mas nunca solo.
Mi amor, mi dulce y eterno amor, hoy te hablé y correspondiste, pero a medias. A lo que me tienes acostumbrada.
Llevo años soñando contigo, con aquel momento que nos lleve a la más profunda entrega de dos labios hábidos por un beso más. Sueño que mañana reconocerás que también me amas, me pedirás perdón por el tiempo perdido y con tu más hermosa sonrisa aplacarás estos años de angustía por no tenerte.
Amor, hay días que he muerto, y lo hice porque aunque sepa como acabará esta historia me aferro a una posible "fueron felices para siempre". Yo sé que no ocurrirá, es más te lo prohibo porque temo que alguna iniciativa tuya me bloquee y deje de amarte. Eso no quiero.
Y es que te amo porque en mi mente y corazón se dibujaron tu perfecta figura sumada a una personalidad que decidí asignarte por conveniencia. Porque necesitaba creer que eras aquello por lo que un corazón día con día lucha, porque necesitaba un consuelo a el tormento de saber que la soledad llegaría a irrumpir mi vida y adueñarse de ella, porque lo necesitaba, necesite crear al hombre perfecto.
No existes, ni espero que te hayan creado, pero igual en mis horas de fantasía es maravilloso contar contigo como protagonista de mi novela. Es confuso, pero lo que si es real es que todos necesitamos amar.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Escapando del amor
Mucho tiempo ha pasado desde que "decidí" estar alejada de una relación de pareja. ¿Motivos? ¿Les parece poco no haber atinado al indicado? Si de algo puedo jactarme es de mi sexto sentido ultradesarrollado que pilla lo que no le conviene. Y así fue.
Hace poco me di cuenta que estaba enamorada. Reconozco ese sentimientos porque es el más puro y bueno de todos. No comprende de celos o egoismos, acepta la felicidad del ser amado donde sea, incluso con quien sea. Así no sea yo. Entonces me di cuenta que lo amaba. No es sencillo pasar del gusto al amor, y yo lo amo. No es un amor que me haga daño, porque dicen que el amor verdadero nunca es correspondido.
En fin, el sigue en mi corazón pero ya no habita las 24 horas del día mis sentimientos. ¿Qué paso? Nada. No llego "otro" ni mucho menos. Mi vida es curiosa. Estoy enredada en una seudorelación con un compañero del trabajo. Al comienzo pensé que me era del todo indiferente, pero no fue así.
Caí en su tramposo juego de seducción, y me dejé llevar cual colegiala que augura un nuevo hombre en su vida.
Siendo franca, él no es mi tipo. Pero su poder de convencimiento me atrapa.
Yo, confiada de mi seguridad y determinación al momento de buscar algo, hoy divago en tiendas por horas al no convencerme de comprar algo. Y algo similar me ocurre con él. Es una prenda que siento me hará lucir bien, es decir sentirme bien.
Pero luego le busco la falla y es ahí cuando decido no comprarlo. Dejarlo.
No se mucho de él, pero tampoco creo estar jugando con sus sentimientos. Las mentiras de los hombres puedo olerlas de millas de distancia, y a él se las pillo una a una. No es sincero. Pero si determinado.
Quiso besarme y lo hizo. Sus locuras a diario hormiguean mi cuerpo, sabe como hacerlo. Lo sabe.
Algunas opinarán qu con el tiempo borrará en mi esa huella que dejó Facundo. Sí, el amor de mi vida.
Pero guiada por ese instinto mio estoy segura que él NO ES.
Seguiré en su juego, soy mujer, y a unos a brazos y a unos besos no le soy esquiva, menos de alguien que sí lográ moverme. Y aunque odie que sus palabras toquen mi oido por su exagerada proximidad, desearía sentirlo una vez más. Solo una, para sentirme VIVA.
Hace poco me di cuenta que estaba enamorada. Reconozco ese sentimientos porque es el más puro y bueno de todos. No comprende de celos o egoismos, acepta la felicidad del ser amado donde sea, incluso con quien sea. Así no sea yo. Entonces me di cuenta que lo amaba. No es sencillo pasar del gusto al amor, y yo lo amo. No es un amor que me haga daño, porque dicen que el amor verdadero nunca es correspondido.
En fin, el sigue en mi corazón pero ya no habita las 24 horas del día mis sentimientos. ¿Qué paso? Nada. No llego "otro" ni mucho menos. Mi vida es curiosa. Estoy enredada en una seudorelación con un compañero del trabajo. Al comienzo pensé que me era del todo indiferente, pero no fue así.
Caí en su tramposo juego de seducción, y me dejé llevar cual colegiala que augura un nuevo hombre en su vida.
Siendo franca, él no es mi tipo. Pero su poder de convencimiento me atrapa.
Yo, confiada de mi seguridad y determinación al momento de buscar algo, hoy divago en tiendas por horas al no convencerme de comprar algo. Y algo similar me ocurre con él. Es una prenda que siento me hará lucir bien, es decir sentirme bien.
Pero luego le busco la falla y es ahí cuando decido no comprarlo. Dejarlo.
No se mucho de él, pero tampoco creo estar jugando con sus sentimientos. Las mentiras de los hombres puedo olerlas de millas de distancia, y a él se las pillo una a una. No es sincero. Pero si determinado.
Quiso besarme y lo hizo. Sus locuras a diario hormiguean mi cuerpo, sabe como hacerlo. Lo sabe.
Algunas opinarán qu con el tiempo borrará en mi esa huella que dejó Facundo. Sí, el amor de mi vida.
Pero guiada por ese instinto mio estoy segura que él NO ES.
Seguiré en su juego, soy mujer, y a unos a brazos y a unos besos no le soy esquiva, menos de alguien que sí lográ moverme. Y aunque odie que sus palabras toquen mi oido por su exagerada proximidad, desearía sentirlo una vez más. Solo una, para sentirme VIVA.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)